“Yo relaciono mucho el éxito de este proyecto a los profesionales que participamos y a los propietarios que confiaron en nosotros”
Construir el que actualmente es el edificio más alto del Perú fue un reto de grandes dimensiones que el Grupo Brescia, a través de Intursa, supo sacar adelante. En la siguiente entrevista, Claudia Consiglieri, directora de proyectos e inmuebles del Libertador Hotels, Resorts & Spas conversó con GS1 Perú sobre la logística atrás de la construcción del Hotel Westin.
¿Cuándo se inicia el proyecto de la construcción del Hotel Westin y cómo se da este comienzo?
El proyecto comenzó en el 2006. Yo inicie mi gestión en Intursa en julio del 2007. Gestione parte de la pre-construcción y luego iniciamos obra en enero del 2008. Gran parte de la obra la concluimos en enero de este año y luego seguimos con los acabados hasta finales de abril y abrimos las puertas al público el 2 de mayo último.
Cuando ustedes deciden tomar la franquicia Westin, asumo que esta definió una serie de materiales, estándares, formas de arquitectura. ¿Cuánto de esto marcó la obra y cuánto margen tuvieron de libertad para hacer modificaciones y diseños propios?
Definitivamente al ser una franquicia internacional hay estándares determinados que tenemos que cumplir. Sin embargo, sí hay un margen de negociación que depende del nivel de interrelación que haya con la otra parte de la franquicia y lo que los alcances que los propietarios esperen implementar. En realidad la relación con Starwood es muy buena. Considero que solicitamos lo correcto y lo justo y, dentro de los estándares, pedimos algunos wavers.
Asumo que esos estándares definían ciertos materiales y, dado que es una franquicia global, ¿esto implicaba necesariamente comprarlos en el extranjero?
No. Hay muchos productos que hemos conseguido localmente y lo que importamos fue porque no se producía en el país. Pero en general, el mercado peruano tiene un nivel adecuado. El problema que sí encontramos en el plano logístico fue la capacidad instalada del mercado local. La falta de capacidad nos generó cuellos de botella en la obra.
¿Esto fue un problema esporádico o recurrente?
Fue recurrente durante todo el proyecto. En general tuvimos problemas de capacidad instalada en proveedores, asesores, entre otros
Se suele mencionar que el acero o los vidrios son algunos de los insumos más problemáticos en el desarrollo de una obra de construcción, ¿Ustedes tuvieron dificultades para encontrar esos insumos? ¿Cuáles fueron los más problemáticos?
Tuvimos problemas con la madera, la piedra, entre otros
El desarrollo del hotel se dio en momentos en que se produjo un alza de costos de los materiales a nivel mundial. ¿Cómo hicieron para paliar estas alzas?
Conociendo que el precio del acero se incrementaria, iniciamos negociaciones con los proveedores de acero más importantes del país. Fruto de esas conversaciones, llegamos a un acuerdo comercial
¿Alrededor de cuanta gente trabajó en la construcción del Hotel Westin?
En la temporada más alta pasamos las mil personas pero, en promedio, hemos sido cerca de 800 personas a lo largo de toda la obra entre profesionales y obreros.
La construcción del edificio más alto del país debe haber significado retos para la mano de obra, así como para la constructora. ¿Cómo enfrentaron los desafíos que se iban presentando en la medida que el edificio crecía?
Definitivamente no fue una obra fácil pues hubo muchas dificultades y adversidades. Sin embargo, los profesionales que participamos en este proyecto tuvimos la actitud y la aptitud adecuada para poder sobrellevar las adversidades que se presentaban. Yo relaciono mucho el éxito de este proyecto al factor humano, los profesionales que nos acompañaron.
No se conocieron accidentes, ¿cómo trabajaron este tema?
Ese fue uno de los logros de este proyecto.
Asumo que uno de los temas críticos de la obra habrá sido la viabilidad porque el edificio está ubicado cerca de dos avenidas de alto tránsito…
Se hizo un estudio de impacto vial, el cual tuvimos que implementar. Hemos sido muy cuidadosos en no molestar al vecino más allá de lo debido.
Tomando en cuenta el uso de las grúas, siendo este el edificio más alto del país, se habrá tenido que implementar especificaciones especiales dada la altura inusual de la obra. En general, por las características de la obra, ¿los proveedores tuvieron que importar equipos especiales?
No, Graña y Montero como contratista principal puso dos grúas en posiciones que permitían cubrir toda la torre. En la zona más baja se usaron otros tipos de transportes y grúas.
Pero igualmente se usaron equipos no usados anteriormente en otras obras, todos habrán tenido que aprender en el camino…
Sí, siempre se aprende algo. Ha sido un aprendizaje para todos.
Volviendo al tema de los materiales, considerando el nivel de importaciones de los materiales de construcción y las limitaciones de capacidad, ¿qué cosas no pudieron comprar localmente?
Básicamente se compró lo que en el Perú no se produce o que se hace sin las especificaciones que demandaba el proyecto. Por ejemplo, la mayoría de las luminarias se tuvieron que importar y otras se compraron a los proveedores locales. También tuvimos que comprar alfombras, cerrajería, tomacorrientes.
¿Cuáles fueron los principales problemas que enfrentaron en el desarrollo del proyecto y cómo lo superaron?
Los retos principales de la construcción es que iniciamos una obra sin tener el proyecto total terminado y con adecuaciones en el desarrollo del mismo. Adicionalmente nos encontramos con falta de capacidad instalada para los requisitos y cronograma del proyecto.










Comentarios