Sábado 29 Septiembre, 2018

En nuestro país viven actualmente 431 mil venezolanos, según la más reciente información de la Superintendencia Nacional de Migraciones. De ellos, más de 93 mil cuentan con el Permiso Temporal de Permanencia (PTP), mientras que 111 mil están en trámites para obtener este permiso y acceder así a los servicios básicos de salud, educación y a un empleo formal.

¿Están los venezolanos quitándole el trabajo a los peruanos? ¿Cuál es el impacto de su arribo en el mercado nacional en el largo plazo? GS1 Perú consultó con destacados economistas para entender esta realidad.

En el corto plazo

Para el economista y exministro de Trabajo, Jorge González Izquierdo, en el corto plazo la inmigración venezolana tiene efectos negativos en el mercado laboral peruano. “La mayor oferta laboral venezolana deprime los salarios, especialmente en actividades como el comercio y servicios”, sostiene. Para el experto, los que tienen ya su PTP se vuelven una carga mayor a los servicios básicos como salud, educación y seguridad. “En esos tres servicios los peruanos estamos con las justas”, opina.

Óscar Dancourt, economista y ex presidente del Banco Central de Reserva, la cifra de venezolanos que ingresa es grande en comparación a la fuerza laboral urbana. “Las 400 mil o 500 mil personas que han ingresado, básicamente inmigrantes en edad de trabajar, representan más del 3% de la fuerza laboral urbana”, destaca, mencionando, sin embargo, que en la economía peruana no escasea la mano de obra.

A futuro

El economista e investigador principal de GRADE, Hugo Ñopo, considera que, superado el impacto de corto plazo de la inmigración, empezarán a verse los resultados positivos de la llegada de esta mano de obra. “El impacto de mediano plazo ya es positivo, porque estos trabajadores de alta calificación elevan la calidad de la productividad de la economía y ello se traducirá en un mejor PBI”, explica. Ñopo considera que en este punto entrará también “la magia de los mercados”, porque varios venezolanos, al no encontrar oportunidades, optarán por irse.

Sin embargo, para Dancourt difiere. “Todo indica que el ritmo de creación de nuevos puestos de trabajo no va a crecer. Para asimilar medio millón de nuevos puestos de trabajo se tendría que crecer al 10% anual, y en los últimos 20 años solo en uno se alcanzó el 9%”, anota. El economista califica esta situación de “inmanejable” y considera que deben establecerse límites cuantitativos al ingreso de ciudadanos venezolanos.

La tarea pendiente

En relación a lo que se puede hacer para mitigar el exceso de mano de obra, Hugo Ñopo considera que el Estado puede tomar ciertas medidas. “Hay un rol para el Estado, puede salir con un programa de contratación de mano de obra de baja calificación agresiva para construir infraestructura”, explica. Sin embargo, anota que estas medidas tienen sentido para cierta migración, pues no está respondido aún si nuestra economía tiene espacio para albergar una mayor cantidad de venezolanos.

González Izquierdo apunta a una responsabilidad social en esta crisis migratoria. “Si los empresarios peruanos van a contratar mano de obra venezolana, que lo hagan bajo las normas que la ley laboral establece. Que no se aprovechen de su desgracia, de su urgencia”, concluye.

​29-09-2018 / GS1 Perú
 

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