Jueves 28 Septiembre, 2017

Uno de los problemas más graves para las empresas es encontrar trabajadores calificados. La brecha entre el perfil de egresados de educación superior y los requisitos de las empresas respecto a nuevos colaboradores en el Perú es muy grande. Según una encuesta de la Cámara de Comercio de Lima, los egresados de los diferentes sistemas de educación superior (universidades o institutos) necesitan una capacitación de por lo menos nueve meses para lograr una productividad de más del 70%.

Ahí es cuando entra la que parece ser la gran solución para la crisis de empleabilidad que atraviesan muchas empresas: la formación profesional dual (FPD). Pero, ¿en qué consiste la FPD y cuál es el beneficio para un universitario? ¿Qué gana una empresa con esto? Según Guillem Salvans, Senior Project Manager de la Fundación Bertelsmann, “se trata de un modelo educativo innovador basado en la formación de aprendices que combina la formación teórica en los centros de estudio, con la formación práctica directamente en la empresa”. Es decir: trabajar en una empresa relacionada a mi carrera sin dejar la universidad.

“En Alemania y Suiza, donde se ejerce la formación dual desde más de 100 años, participan todo tipo de empresas con éxito. Quiero decir empresas de diferentes rubros y tamaños: desde empresas PYMES con menos de cinco empleados hasta empresas grandes y también el sector público”, cuenta Harald Steffen, quien es licenciado en administración de empresas con especializaciones en pedagogía y marketing.

Para Steffen, la formación dual debería ser aprovechada por los estudiantes, pues estos tienen la posibilidad de desarrollar las competencias que requiere la profesión y ganar experiencia. “Aparte deben usar el tiempo de la formación en una empresa para buscar oportunidades para futuras colaboraciones”, dice Steffen, quien es asesor del departamento de FP Dual de INLOG

La formación dual incluye el desarrollo de conocimientos, habilidades, aptitudes y actitudes por medio de una enseñanza estructurada y por medio de la experiencia real. Es así que al finalizar su carrera los estudiantes están aptos para ejercer una profesión. “En los programas de formación dual existentes el 80% de los estudiantes se queda laborando en su empresa formadora al finalizar su carrera”, cuenta Steffen.

Las experiencias en el mundo muestran que la formación dual logra mejor que otros sistemas el desarrollo de profesionales flexibles y comprometidos que cumplen los requisitos del sector productivo. A largo plazo este sistema le significa a la empresa menos costos y minimiza riesgos de una contratación errónea.

El hecho de que empresas líderes mundiales en Alemania y Suiza apuesten por la formación dual nos indica que este método beneficia tanto al estudiante como a la corporación. Pero, ¿qué factores son claves para lograr instaurar la FPD en una empresa con éxito? “En primer lugar existe la necesidad de una capacitación de las personas encargadas para que así puedan ejecutar la formación dual en la empresa. Otro punto clave es la planificación a largo plazo: la empresa debe evaluar y estimar la necesidad de desarrollo de personal en cantidad y calidad a un plazo de dos o tres años. Finalmente es importante la motivación de apoyar a los jóvenes en su desarrollo profesional y personal”, finaliza Harald Steffen. Ya lo sabemos: trabajar y estudiar al mismo tiempo es el mejor camino para, a mediano plazo, destacar dentro de una empresa.

28-09-2017 / GS1 Perú
 

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