Jueves 26 Octubre, 2017

Diego Perez-Claramunt, director de Desarrollo Social de Shell Exploration & Production International Ltd, Dubai, trabaja desde hace más diez años en Irak. “Liderazgo e Innovación Social en épocas de conflicto y crisis”, es el tema que abordó en XXII EXPOGESTIÓN. 
 

Una vez el jeque de una comunidad le pidió construir un salón de matrimonios. En el lejano Irak las empresas extranjeras suelen acatar las órdenes de los líderes del pueblo a dónde llegan, pero Diego Perez-Claramunt, director de Desarrollo Social de Shell Exploration & Production International, tenía otra propuesta para dicha autoridad árabe. “Nosotros al ver las necesidades de la comunidad nos dimos cuenta que no habían muchos casamientos, pero sí urgía el desarrollo de actividades culturales”, cuenta Diego. Entonces le planteó al jeque un salón polifuncional en dónde se hagan todo tipo de eventos culturales y religiosos. Al final, todos salieron satisfechos. “Hay que entender cuál es el futuro: no siempre es el desarrollo socioeconómico, muchas veces el futuro apunta a conservar la cultura del lugar a dónde se llega a impactar”, dice Perez-Claramunt, quien lleva más de diez años en el difícil Irak.

“Muchas veces las operaciones se implementan, se produce el impacto y por ejemplo no has podido prever o no has tenido el tiempo para darte a conocer en la comunidad. Ahí hay un problema”, asegura el experto español. Lo lógico, dice Perez-Claramunt, es tener un sistema de riesgos, tener a alguien que piense qué es lo que va a pasar si mandas 50 camiones de bastante tonelaje por un pueblecito pequeño.

“El secreto es tener antecedentes, información de la situación actual antes de empezar una actividad operacional. Para lograr las metas tiene que haber una organización adecuada para entender el impacto de las operaciones. Hay que pensar y averiguar cuáles serían las posibles actividades para mitigar y reducir ese riesgo”, asegura.

Conocer, escuchar y sobre todo respetar a la comunidad es la clave del éxito de Perez-Claramunt en la comunidad.

“Hay una especie de creencia que las compañías o corporaciones organizaciones simplemente contribuyendo con dinero o apoyo hacen bien a la comunidad, pero lo más importante es medir el impacto social”, dice el experto. “Puedes ser un extranjero conduciendo un camión por una comunidad en el medio del Perú y no saber la connotación cultural. ¿Qué pasa si estás conduciendo un camión a la hora que salen los niños del colegio? Todo ese tipo de impactos tienen que estudiarse y preverse”, detalla Diego.

“Normalmente se invierte en infraestructura, pero invertir en capital humano es mucho más importante. Profesionalizar a la gente de la comunidad. Así ellos pueden crear y construir”, dice el español. Al abordar el tema de las proyectos mineros que están parados en el Perú, Perez-Claramunt resalta que hoy en día le cuesta muchísimo a la gran empresa recuperar la confianza de la comunidad. “Sino tienes una relación diaria no vas a poder abordar muchos mitos. El objetivo es abordar los problemas en conjunto con la comunidad”, asegura.

Cuando la empresa de Diego Perez-Claramunt llegó a Irak, se topó con una expectativa muy grande de la población. La comunidad esperaba beneficios y muchas cosas que eran legado de una compañía dedicada a la construcción. Había muchos proyectos parados y no había confianza en el capital extranjero.

“Nosotros decidimos retomar esa confianza y lo primero fue implementar proyectos realmente eran importantes para la comunidad. Nos sentamos a conversar, solo así nos podíamos entender. Lo mejor es tener respeto e interés genuino por la comunidad. Porque tú como compañía estás impactando un modelo de vida. Eso es clave para tener éxito: introducir en tus procesos de decisión diaria de operación a la comunidad”, dice.

“Para las empresas en crisis o con proyectos parados, mi recomendación es reconocer los procesos, por ejemplo los acuerdos sociomedioambientales que están regulados y se tienen que cumplir. Y a nivel de comunidad entender que hay un sistema a manera de binomio en donde comunidad y empresa se pueden beneficiar. La comunidad tiene que ser parte de la solución. El concepto de desarrollo no tiene solo que ser socioeconómico sino el entendimiento de las necesidades reales de la comunidad”, finaliza el experto español que radica en Irak.

​26-10-2017 / GS1 Perú
 

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