Reducir los plásticos desechables: Un retos operativo para las empresas

Reducir los plásticos desechables: Un retos operativo para las empresas

Jueves 24 Agosto, 2017
En Costa Rica la eliminación o sustitución de pajillas, bolsas y empaques plásticos están entre las medidas más populares para acabar con este problema.

Empresas, organizaciones e instituciones públicas lanzan iniciativas para reducir el consumo de plástico. Las pajillas, las burbujas para comida y las bolsas de empaque son los primeros productos de un solo uso que ya están siendo eliminados en sus versiones plásticas o reemplazados.

Las medidas van desde sugerir un cambio en el consumo, sin eliminar el producto (como desincentivar el uso de pajillas sin dejar de entregarlas a quien las pida) hasta implementar directrices y políticas para que colaboradores y proveedores tengan prohibido usar productos plásticos desechables.

El cambio en el consumo o en la oferta plantea retos operativos, entre los que destaca el aumento de costos cuando se opta por sustituir el plástico por un material compostable o reutilizable.

Marco Luconi, presidente de la Junta Directiva de la Asociación Costarricense de la industria del Plástico (Aciplast), afirma que el sector mantiene un monitoreo constante de las nuevas tecnologías y materiales de reemplazo, pero el costo es una de las consideraciones que frena su viabilidad.

"En Costa Rica ya se trabajan materiales biodegradables, y en algunos casos no hay que hacer grandes modificaciones en los equipos, pero hay varios problemas, no existe el impacto cero. Hay una dimensión económica importante y es que las resinas biodegradables o compostables son mucho más caras, estamos hablando de tres o cuatro veces, y acomodar el mercado a eso lleva su tiempo", advirtió Luconi.

En cajas, en papel o en las manos. En comercios como los supermercados Automercado, Palí y grupo El Colono, la estrategia de ofrecer cajas y estimular el uso de bolsas de tela existía antes del marco impulsado por la Estrategia nacional.

Un caso reciente de este cambio es el de panaderías Musmanni y minisúper MUSI, donde a partir del 1 de junio se pasó de entregar el melcochón en bolsas plásticas a hacerlo en bolsas de papel.

Según información facilitada por Fifco, el costo de la nueva bolsa es 2.5 veces mayor al de la antigua, y no se le trasladará al consumidor. El cambio es el inicio de un proceso para que todos los productos de panadería y repostería en ambos comercios sean entregados al consumidor final en empaques biodegradables y reciclables.

23-08-2017 / GS1 Perú